del mosto con el bagazo.
del mosto del bagazo.
del vino mediante Baño María y columna desmetilante.
de cada uno de los botánicos, por separado, en el destilado vínico albariño, durante 5-6 días.
de las diferentes infusiones con los porcentajes establecidos.
durante un período de 6 meses.
del grado alcohólico.
Hablamos de Nordés Gin, o más bien transcribimos su receta. Cuando uno lee los botánicos sabe que algo diferente se va a encontrar, al menos una ginebra que, como ellos mismos indican, está totalmente alejada de la clasificación clásica de este destilado.
Hoy vamos a elaborar un Gin Tonic diferente, como se merece una ginebra diferente. Podéis verla tras el salto.
Ingredientes
- Ginebra Nordés
- Tónica Thomas Henry Elderflower
- Hielo
- Laurel fresco
- Uva
Para el servicio usaremos una de nuestras clásicas copas anchas, de cristal fino y que cierren ligeramente en boca, para apreciar mejor los aromas, más aún en esta ginebra.
Nos ayudaremos también de la no menos clásica cucharilla trenzada para el servicio del hielo y la tónica.
Paso 1. Servimos el hielo y enfriamos la copa
Con abundante hielo de supermercado o gasolinera llenamos la copa hasta el límite. Recomendamos esa procedencia porque el lector objetivo de este blog es el consumidor doméstico, y generalmente no disponemos de un congelador que prepare cubitos de la calidad que podemos obtener por un módico precio en estos establecimientos.
Con la ayuda de la cucharilla, o girando la copa si no disponemos de ella, enfriamos las paredes de cristal hasta que la condensación nos indique que es suficiente.
Paso 2. Condimentamos
Sin abusar, dado que, aunque vamos a construir un original Gin Tonic, no queremos que se convierta en una selva tropical, cogemos una hoja de laurel fresco que apretamos ligeramente para que se abra y suelte todas sus esencias.
Utilizaremos además dos uvas, una cortada en finas láminas y otra entera para terminar de completar el combinado.
Paso 3. Servimos la ginebra
Estamos ante una ginebra diferente, especial, muy aromática, servimos una medida prudente de la misma, que sea más un refresco que un combinado. Hay que tener cuidado, pues su carácter especial puede volvérsenos en contra en caso de exceder la medida. Unos cuatro centilitros sería más que suficiente.
Paso 4. Servimos la tónica
Para completar este peculiar Gin Tonic, recurrimos a la versión más floral de Thomas Henry. Una tónica aromatizada que unificará el conjunto que tratamos de conseguir.
La servimos suavemente sobre la cucharilla o, en caso de no disponer de la misma, sobre un cubito de hielo.
Paso 5. Disfrutar
Dejamos reposar, sin remover, unos treinta segundos, para que se mezclen todos los aromas, y os podemos garantizar que tendréis un Gin Tonic totalmente diferente a lo probado hasta ahora. Puede que no sea del gusto de los consumidores más clásicos de ginebra, seguramente, pero no es el objetivo de la misma, como ellos mismo dicen un carácter libre y rebelde en el cada vez menos estricto mundo de los destilados del enebro.
Disfrútalo con moderación (recuerda, es tu responsabilidad).